martes, 26 de mayo de 2009

FRENESÍ DE MANZANA

Lavé las frutas y las esparcí sobre la mesa blanca. Las gotas de agua aún se prendían de sus caras lisas.
Suena el timbre, abro la puerta y eres tú. En tu abrazo caminamos hasta ellas. Quiero secarlas. Tomas mi mano que sostiene el lienzo blanco, impecable y me haces secar el sudor de tu frente. Me aprietas y mordemos el paño que está entre los dos. Acaricias la manzana de piel más roja y mojada. La acercas a mi boca y rompo de un mordisco su piel. Me quedo con su carne firme y jugosa. En mi boca hay agua perfumada. Paso a la tuya un trozo para saciar tu sed y seguir jugando con fuego.
De la mesa cayeron las manzanas y subieron los colores de mi pollera.


Creado por Carlos Gary Blogs